República Checa, Jihlava. Ese era mi destino Erasmus para
finales de mayo y Markéta mi contacto. Las fechas ya estaban elegidas, el
billete comprado y empezábamos a hablar de las posibles actividades.
Sin embargo, todos conocemos las circunstancias externas y
por tanto el desenlace, viaje cancelado. No sabéis cómo lo siento, me hacía
muchísima ilusión participar en una movilidad ya que llevo años queriendo formar
parte de un proyecto. Una pena.
Pienso que se trata de una gran oportunidad tanto personal
como profesional. Personalmente creo que toda experiencia en el extranjero
ayuda a abrir la mente, a ver que existen otras cosas y a entablar
conversaciones en otro idioma... ¡y eso me encanta! Profesionalmente creo que
es una oportunidad de ver otras formas de trabajar, de cooperar y un reto poner
en práctica esos nuevos conocimientos en el día a día.
Soy una fiel defensora de estos programas porque ayudan a
progresar y a mantenernos interconectados.
Y como seguidora, espero y deseo poder participar en otro proyecto en un
futuro próximo.
Aprovecho estas líneas para agradeceros a todos/as vuestra
acogida a última hora, a Augusto por cederme el puesto y en especial a Marga
por su calidez y ayuda.